Por Michalis Gioulenoglou / info@eurohoops.net
El viaje de Brancou Badio desde su ciudad natal, Rufisque, hasta Atenas es largo. Repleto de sacrificios, separaciones e incertidumbre. A todo esto, hay que sumar la perseverancia y un trabajo incansable. ¡No es fácil ganarse una camiseta propia en el Panathinaikos con el número «7» y su nombre (de pila) en la espalda: Brancou!
El camino también estuvo lleno de sonrisas. Sonrisas amplias. El nuevo escolta del equipo del «trébol» ha aprendido de una manera distinta. Se nutrió del ejemplo de su ídolo de infancia, Kobe Bryant, y creció en una familia numerosa. Sin embargo, a partir de los 10 años, faltó la figura que habría marcado su vida.
Sus hermanos y hermanas asumieron el papel paterno. A lo largo de su vida, el jugador senegalés encontró otros hermanos; entre ellos, Jean Montero —incluso habiendo vestido la camiseta del eterno rival—, tal como confesó en la extensa entrevista que concedió a Eurohoops.
Aunque parco en palabras, lo que dijo tuvo un gran significado. Desde referirse al entrenador Željko (Obradović) como una «obra maestra», hasta hablar de su etapa en el Valencia y la convicción de que, de haberse mantenido estable la plantilla española, el equipo habría mejorado aún más la temporada siguiente.
Y de ahí, a la sencillez de una comida con su madre, así como a la importancia de pasar tiempo con la familia, tras haber crecido sin la figura paterna.
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