Por Javier Molero/ jmolero@eurohoops.net
Valencia Basket fue la gran sorpresa del baloncesto europeo la pasada temporada. Pedro Martínez llevó a su equipo a la Final Four de la Euroliga tras un dominio aplastante en la fase regular. Campeones de la ACB y Supercopa, semifinalistas de Copa… un año para enmarcar en las vitrinas de la historia taronja.
Ya es un clásico que los equipos así se ‘despidan’ de sus grandes nombres para la próxima campaña. Jean Montero, Brancou Badio, Matt Costello, Jaime Pradilla, el propio Pedro Martínez… pero Valencia se ha movido tan bien en los despachos que es imposible no pensar que puedan dar de qué hablar de nuevo.
En un puzle totalmente renovado, con la ilusión del proyecto intacta, Xavi Albert será el encargado de dar sentido a los grandes fichajes de las últimas semanas. Con Kam Taylor como líder, TJ Shorts, Gonzalo Corbalán, Mo Gueye, Mario Saint-Supery, Nikola Mirotic y Dylan Osetkowski, jugadores de primer nivel y jóvenes preparados para dar el salto, Valencia vuelve a atraer todas las miradas.
Un proyecto ilusionante
Tras quedarse a las puertas de la final de la Supercopa ACB el pasado fin de semana, Valencia Basket arranca su andadura europea en casa del recién llegado, un Besiktas que quiere dar la primera alegría a su afición. Un escollo complicado, pero perfecto para medir los brotes verdes que se vieron en pretemporada.
La premisa parece ser la misma: correr, dejar que los anotadores saquen su talento, y apabullar al rival con una defensa agresiva. Una marca que les hizo crecer, una seña de identidad que deparó al conjunto taronja al panorama mundial. Y tienen jugadores para hacerlo.
Shorts, Saint-Supery, Cárdenas… distintos tipos de manejadores para dar riqueza a un sistema que, una vez más, tendrá mil variantes. Veteranos de lujo como Mirotic y Osetkowski, piezas que funcionaron como Reuvers u Omari Moore… elementos que, quizá no emulen lo de la pasada temporada, pero abren las puertas a un nuevo camino.
Claro está, que la ‘falta’ de referencias interiores puede ser un problema a corto plazo. El calendario exige rotaciones, y en las oficinas del Roig Arena tendrán que encontrar un pívot que se amolde a la perfección al estilo tan diferencial que tiene el equipo del Turia.
El estreno en Estambul será una primera toma de contacto del renovado grupo. Con un núcleo que sabe ya cómo trabajar y domina los automatismos, Valencia quiere mantenerse en la élite o, al menos, no despegarse demasiado de ella.
Porque el deporte no tiene memoria. Y mucho menos un baloncesto con cada vez más partidos y compromisos. El éxito parece quedarse atrás, y la exigencia aumenta con el paso de los meses. La era Xavi Albert comienza con ilusión. Con una plantilla dispuesta a poner ‘patas arriba’ otra vez la Euroliga.
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